Jun
25
2009
No tardé en hallar la caverna. Atrás quedó el bosque negro, arriba, la luna yerta. Entré. En las paredes de piedra, sentí el rumor de los insectos. El aletear de algún murciélago me hizo dudar más de una vez, pero seguí. Cuando mis pies avanzaban por el último tramo, sentí su respiración agitada, opresiva, irracional. Pronto, el olor de la sangre me inundó totalmente y, con cautela, estiré una mano: palpé vísceras y piel desgarrada. Apenas pude entender cómo podría haber huido tan lejos. Me acerqué con calma y me senté a su lado. La devoré despacio, con devoción. Sus gritos me arrullaron hasta el amanecer.
Sin comentarios | Microrrelatos
Jun
18
2009
Antes de entrar, dudó. Oyó la voz de su esposa, la risa de los niños y abrió la puerta.
Desde su palma, la moneda lo miró como un cíclope perverso.
Sin comentarios | Microrrelatos
Jun
11
2009
Madre e hijo ríen. Ella tiene más de treinta. Él apenas llega a los dos. Juntos se asoman a la ventana. Señalan un bus rojo que se aleja. Vuelven a reír. Nada dicen del que ya no está.
Sin comentarios | Microrrelatos
Jun
4
2009
Antes de salir se detuvo frente al espejo y percibió en su rostro las líneas salvajes de sus padres.
“He cambiado tanto”, suspiró. Estalló entonces su risa ferial de cholo aprovechado.
Sin comentarios | Microrrelatos